"Un chico desesperado pensando que su amigo se moría, recién llegado, habiendo pasado nadando, llorando desconsoladamente todo el rato y abrazándome, solo lloraba", ha relatado. La voluntaria también ha referido la desesperanza del joven ante la perspectiva de la devolución a Marruecos: "Hubo un momento en que se empieza a dar con piedras en la cabeza porque estaba viendo que los estaban devolviendo a todos y se quería matar".

"Tenía los ojos rojísimos y miraba como si nunca hubiera visto una persona, como si fuera la primera vez que sale a la calle: desesperado. El hecho de abrazarme era como su salvavidas", ha contado Luna con la voz entrecortada. 

Fuente: Actualidad RT