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Una vela a cada Santo Católico le prenden todos los días los vecinos de las urbanizaciones San Miguel y San Rafael a los organismos de los tres niveles de gobierno: nacional, regional y municipal, invocándolos en sus oraciones con la esperanza que el que llegue primero mejore la calidad de algunos servicios públicos y restituya otros ausentes que les permita vivir en paz y tranquilidad.

Ana Montiel dijo que la ausencia de agua, alumbrado público, vías destrozadas, botes de aguas negras, basura, escombros por toneladas, inseguridad personal y patrimonial, son, entre otros, los más destacados problemas de servicios causantes de los dolores de cabeza, zozobra y ansiedad en la que viven las familias de San Miguel y San Rafael de la parroquia Francisco Eugenio Bustamante.

«La vía principal que viene desde El Turf y conecta con la Circunvalación Tres ha perdido la capa asfáltica y el constante paso de vehículos, provoca nubes de polvo que penetra a las viviendas afectando la salud de la gente», aseguró.

Los conductores se quejan del desajuste y rotura de piezas de sus vehículos.

Ganados no solo a pedir soluciones sino también a reconocer lo diligente de algún funcionario a quien debe reconocérsele su interés por dar respuesta a las carencias de servicios, —creyentes que al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios—, elogiaron el rescate físico y alumbrado de la plaza del sector, único espacio donde los vecinos pueden ir a ejercitar su cuerpo, donde además los más jóvenes pueden practicar voleibol, baskeball y fútbol de salón.

Esos trabajos los ejecutó la Alcaldía de Maracaibo devolviendo ese sitio de recreación que permanecía en el abandono, a los residentes de ambas urbanizaciones icónicas de Maracaibo y a habitantes de sectores adyacentes. Asimismo, agradecen a la Alcaldía de Maracaibo las mejoras en la red de gas en algunos sectores, donde cuadrillas del Sagas sacaron aguas negras putrefactas de las tuberías.

Sin llegar a los extremos, pero muy cercanos a decir «ya no aguanto más», similar a la frase hecha viral en TikTok y redes sociales, donde un ciudadano trujillano le pide ayuda al Presidente de la República por sus carencias, los vecinos de San Miguel y San Rafael no soportan los malos olores de aguas putrefactas que circulan en calles y avenidas. Además, sin ser camellos, deben soportan la sequía por la carencia de agua por tubería que Hidrolago solo envía cada 15 o 20 días. Esto le altera a las familias el presupuesto mensual por cuanto deben dedicar parte del dinero a la compra del líquido a cisternas y botellones para el consumo y la elaboración de alimentos.

No es saludable para ningún vecino vivir en esas condiciones ambientales

Por lo pronto, urgentemente, llaman a Hidrolago o al organismo que desee demostrar ser eficiente a enviar sus cuadrillas y camión Bakum, a destapar las tuberías de aguas negras que corren por las calles que identifica un problema común de las familias de ambas urbanizaciones. «Es de terror y horrible el mal olor que debemos soportar a cualquier hora del día», dijo.

Por último, la señora Montiel en nombre de esas comunidades espera que el proyecto ALA que el alcalde Rafael Ramírez ofreció tiempo atrás, –desarrollado en La Pícola al norte de la ciudad– pase de ser una promesa a concretarse en 2024 y sorprenda a la gente de San Miguel y San Rafael, con el grito de «ALAAA carga» y ello permita mejorar la vialidad y el alumbrado de calles y avenidas que hoy son sitios donde vienen incursionando asaltantes y amigos de lo ajeno.

Cortesía: José Aranguibel Carrasco
CNP-5003

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